¿Bisos de la gente y por que los tiene y cuales son las formas de calmarlos o quitarlos?


LA profesora de Tutoria nos dejo investigar por que la gente tiene estos bisios: Ir al casino (al juego) a fumar a gastar ente otros pero estos son de los principales Bisios

Escrito por Eduardo en Psicología


Mejor Respuesta

El origen de los vicios reside en la equivocación que cometemos al dejarnos engañar por aquellos factores que aceptamos como buenos dado el placer actual que nos producen sin detenernos a calcular las consecuencias que se deriven como por ejemplo: la tendencia a hacer abuso de esos factores. Yo digo que, toda fuente de placer puede ser la madre del vicio correspondiente. El placer que causa el oír música independientemente de la "calidad" de ésta, puede transformarse en vicio por el abuso que hagamos de esa conducta y si bien éste es un "vicio pequeño" no deja de ser vicio, cuando nos aporta resultados nocivos que bien pudieran ser de índole neuropatógena es decir que nos produzca trastornos en nuestro sistema nervioso que muchas veces ni siquiera sabemos a qué o a quién atribuírselos. Estos que se pudieran llamar: vicios pequeños, también nos ponen en un trayecto que apunta hacia la muerte, sólo que la mayoría de las veces, su longitud (tiempo) es de tal tamaño, que nos llega la muerte por otras causas.
En realidad la mayor parte depende del sujeto en cuestión; pero mucho pueden hacer las personas que conviven con él insistiendo hasta de manera excesiva para hacerle ver su error. Debido a que es un padecimiento de índole psíquica, es recomendable el tratamiento correspondiente de esa misma índole tanto de él como de los que conviven con él. Para algunas adicciones como la del alcoholismo y la drogadicción, ya existen sustancias que coadyuvan en la disminución del "deseo" u "obsesión"; por los demás, sólo queda el recurso psicológico que contiene: la información de las consecuencias que se deriven a corto y largo plazo para disuadir al sujeto de esa conducta.
Hay vicios que no dan la apariencia de serlo por el objeto en cuestión que lo hacen disfrazarse a veces hasta de virtud pero yo digo que, cualquier objeto que parezca virtuoso, no lo será en lo absoluto si la en la conducta que lo ejerce no se establecen los límites adecuados; y sobran ejemplos al grado de que si alguien me dice que tal o cual objeto es bueno o virtuoso, de antemano puedo establecer una determinada conducta que lo haga malo o vicioso.
Empecemos por ejemplo, por la caridad, ¿en qué consiste la caridad? Pues nada más y nada menos que, en ayudar al necesitado pero aún en el caso en que se dé por hecho que aquella persona a la que ayudamos tenga realmente una necesidad, y que la ayuda que le demos sea realmente la que le va a disminuir o anular dicha necesidad es decir no voy a cuestionar aquello de que a lo mejor con la ayuda le podamos fomentar algo que lo perjudique, muchas veces decimos por ejemplo: que no es bueno excedernos en la ayuda con los demás porque lo único que hacemos es crear un sentido de irresponsabilidad propia que hace a la persona cada vez no buscar por ella misma la solución a sus problemas pero como dije no voy a referirme a esa consecuencia ya que en el último de los casos esa consecuencia afecta a la otra persona que no es a la que me refiero como tendiente a una conducta viciosa así que volvamos al punto inicial en el que el sujeto ejerce la conducta de ayudar al necesitado; puede darse el caso en que el sujeto tenga los medios para hacerlo sin menoscabar su patrimonio básico para su normal subsistencia. Esa persona llega a sentir una gran satisfacción al ver que aquello que para el no causó una grave carencia, para la otra persona sí causó un gran alivio y esa gran satisfacción no es otra cosa que una forma de placer, y más si se consecuenta con los correspondientes agradecimientos que no dejan de ser una caricia a nuestra vanidad la cual es inherente a todo ser humano pero todo esto es completamente loable y plausible y del todo justa de disfrutar pero, como ya dije: toda fuente de placer bien puede ser la madre de un vicio. El recuerdo en su memoria de aquel placer de antemano invita al sujeto a repetir el acto en otra circusntancia, bien con otra persona o con la misma y sin sentirlo aquello empieza a ser un hábito el cual empieza a establecer su dominio en el organismo al grado que, el sujeto recurre a su patrimonio base es decir: empieza a ser más el sacrificio del sujeto que ejerce la caridad que el beneficio de la persona que la recibe, de hecho, estos casos son demasiado raros pero suceden y cuando suceden nadie califica de vicio esa actitud por la razón de que a la vista de todos los demás, aquello es algo hasta virtuoso, pero al sujeto a veces, aunque no lo note sí le está perjudicando con algo que hasta se llega a llamar heroísmo, que para los que resultan favorecidos es algo muy bueno pero para el sujeto en cuestión, no lo es en lo absoluto a la vista de quienes lo aprecian verdaderamente porque a veces hasta el mismo sujeto queda envuelto en esa nube de halagos que llega a su fin sin darse cuenta.

Escrito por Sonia S


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El origen de los vicios reside en la equivocación que cometemos al dejarnos engañar por aquellos factores que aceptamos como buenos dado el placer actual que nos producen sin detenernos a calcular las consecuencias que se deriven como por ejemplo: la tendencia a hacer abuso de esos factores. Yo digo que, toda fuente de placer puede ser la madre del vicio correspondiente. El placer que causa el oír música independientemente de la "calidad" de ésta, puede transformarse en vicio por el abuso que hagamos de esa conducta y si bien éste es un "vicio pequeño" no deja de ser vicio, cuando nos aporta resultados nocivos que bien pudieran ser de índole neuropatógena es decir que nos produzca trastornos en nuestro sistema nervioso que muchas veces ni siquiera sabemos a qué o a quién atribuírselos. Estos que se pudieran llamar: vicios pequeños, también nos ponen en un trayecto que apunta hacia la muerte, sólo que la mayoría de las veces, su longitud (tiempo) es de tal tamaño, que nos llega la muerte por otras causas.
En realidad la mayor parte depende del sujeto en cuestión; pero mucho pueden hacer las personas que conviven con él insistiendo hasta de manera excesiva para hacerle ver su error. Debido a que es un padecimiento de índole psíquica, es recomendable el tratamiento correspondiente de esa misma índole tanto de él como de los que conviven con él. Para algunas adicciones como la del alcoholismo y la drogadicción, ya existen sustancias que coadyuvan en la disminución del "deseo" u "obsesión"; por los demás, sólo queda el recurso psicológico que contiene: la información de las consecuencias que se deriven a corto y largo plazo para disuadir al sujeto de esa conducta.
Hay vicios que no dan la apariencia de serlo por el objeto en cuestión que lo hacen disfrazarse a veces hasta de virtud pero yo digo que, cualquier objeto que parezca virtuoso, no lo será en lo absoluto si la en la conducta que lo ejerce no se establecen los límites adecuados; y sobran ejemplos al grado de que si alguien me dice que tal o cual objeto es bueno o virtuoso, de antemano puedo establecer una determinada conducta que lo haga malo o vicioso.
Empecemos por ejemplo, por la caridad, ¿en qué consiste la caridad? Pues nada más y nada menos que, en ayudar al necesitado pero aún en el caso en que se dé por hecho que aquella persona a la que ayudamos tenga realmente una necesidad, y que la ayuda que le demos sea realmente la que le va a disminuir o anular dicha necesidad es decir no voy a cuestionar aquello de que a lo mejor con la ayuda le podamos fomentar algo que lo perjudique, muchas veces decimos por ejemplo: que no es bueno excedernos en la ayuda con los demás porque lo único que hacemos es crear un sentido de irresponsabilidad propia que hace a la persona cada vez no buscar por ella misma la solución a sus problemas pero como dije no voy a referirme a esa consecuencia ya que en el último de los casos esa consecuencia afecta a la otra persona que no es a la que me refiero como tendiente a una conducta viciosa así que volvamos al punto inicial en el que el sujeto ejerce la conducta de ayudar al necesitado; puede darse el caso en que el sujeto tenga los medios para hacerlo sin menoscabar su patrimonio básico para su normal subsistencia. Esa persona llega a sentir una gran satisfacción al ver que aquello que para el no causó una grave carencia, para la otra persona sí causó un gran alivio y esa gran satisfacción no es otra cosa que una forma de placer, y más si se consecuenta con los correspondientes agradecimientos que no dejan de ser una caricia a nuestra vanidad la cual es inherente a todo ser humano pero todo esto es completamente loable y plausible y del todo justa de disfrutar pero, como ya dije: toda fuente de placer bien puede ser la madre de un vicio. El recuerdo en su memoria de aquel placer de antemano invita al sujeto a repetir el acto en otra circusntancia, bien con otra persona o con la misma y sin sentirlo aquello empieza a ser un hábito el cual empieza a establecer su dominio en el organismo al grado que, el sujeto recurre a su patrimonio base es decir: empieza a ser más el sacrificio del sujeto que ejerce la caridad que el beneficio de la persona que la recibe, de hecho, estos casos son demasiado raros pero suceden y cuando suceden nadie califica de vicio esa actitud por la razón de que a la vista de todos los demás, aquello es algo hasta virtuoso, pero al sujeto a veces, aunque no lo note sí le está perjudicando con algo que hasta se llega a llamar heroísmo, que para los que resultan favorecidos es algo muy bueno pero para el sujeto en cuestión, no lo es en lo absoluto a la vista de quienes lo aprecian verdaderamente porque a veces hasta el mismo sujeto queda envuelto en esa nube de halagos que llega a su fin sin darse cuenta.

Written by Sonia S